La formación denuncia la ofensiva de asociaciones ultraconservadoras contra una campaña de prevención sanitaria en Carnaval y alerta del riesgo de retroceder en derechos, salud pública y libertades.
Izquierda Unida Canaria (IUC) expresa su apoyo a la campaña de prevención de infecciones de transmisión sexual (ITS) y embarazos no deseados puesta en marcha por la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias con motivo del Carnaval, y denuncia el nuevo intento de la ultraderecha, a través de asociaciones de inspiración religiosa, de interferir en el estilo de vida de la ciudadanía y en las políticas públicas de salud.
La formación considera profundamente irresponsable que entidades vinculadas a la extrema derecha hayan exigido la retirada de una campaña que promueve el uso del preservativo, un método probado, eficaz y recomendado por todas las autoridades sanitarias para prevenir ITS y embarazos no planificados. “No estamos ante una polémica cultural, sino ante un ataque directo a la salud pública y a los derechos individuales”, señala Saúl Alberola, Coordinador Nacional de IUC.

Desde la organización recuerdan que este tipo de discursos no son nuevos ni inocentes. “Ya vimos lo que ocurre cuando el negacionismo científico y moral se abre paso, rechazo a las vacunas, desinformación y retrocesos sanitarios. Hoy España ha perdido el estatus de país libre de sarampión tras años de trabajo, en buena parte por la expansión de mensajes antivacunas que la ultraderecha ha alimentado sin pudor”, advierte Alberola. “Ahora pretenden que demos un paso atrás también en la prevención de enfermedades sexuales”.
IUC subraya que las campañas de educación afectivo-sexual y de prevención no fomentan conductas de riesgo, sino que salvan vidas, reducen infecciones, evitan embarazos no deseados y ofrecen información veraz para que las personas puedan tomar decisiones libres y responsables. “La evidencia científica es clara, a mayor educación sexual, menores tasas de ITS y mejores indicadores de salud. Lo que resulta peligroso es el silencio, la culpa y la imposición moral”, añade.
La formación defiende además que estas políticas deben dirigirse tanto a jóvenes como a personas adultas, especialmente en contextos festivos y de alta socialización como el Carnaval, donde aumenta la exposición a riesgos. “Negar la realidad no la hace desaparecer. Pretender esconder un preservativo detrás de un discurso moralista no protege a nadie, solo expone a la población a más infecciones y a más desigualdad”, afirma Alberola.
IUC denuncia que estas asociaciones ultraconservadoras utilicen el lenguaje de la “protección de menores” para justificar la censura de campañas públicas, cuando en realidad lo que buscan es imponer un modelo único de comportamiento y restringir libertades. “La Constitución garantiza la libertad personal, la salud y la igualdad. Lo que vulnera esos principios no es una campaña de prevención, sino impedir que llegue información sanitaria básica a la población”, recalcan desde la organización.
La formación de izquierdas insiste en que las administraciones públicas tienen la obligación de basar sus políticas en la ciencia, el interés general y los derechos humanos, no en dogmas religiosos ni en presiones ideológicas. “Canarias necesita más educación sexual, más recursos en salud pública y más campañas preventivas, no menos. Frente a quienes quieren devolvernos al miedo y la ignorancia, defendemos conocimiento, libertad y cuidados”, concluye Saúl Alberola.
Desde IUC advierten que no permitirán que la ultraderecha marque la agenda sanitaria ni condicione las políticas públicas. “La salud no se negocia, los derechos no se recortan y la vida de la gente no puede estar al servicio de una moral reaccionaria”, sentencian.
